De Martìn Alvarenga a Interbioestrategia

INTERBIOESTRATEGIA I.B.E. AGRADECE AL Sr. MARTÌN ALVARENGA POR SU APOYO Y AYUDA DESDE SUS PRIMEROS INDICIOS DE FUNDACIÒN, GRACIAS POR SER PARTE DE NUESTROS PROYECTOS!!

GESTIÒN I.B.E.

"ECOLOGÍA: CAMINO A LA CONVERGENCIA DE LO HUMANO HACIA LO CÓSMICO (MARTÍN ALVARENGA /Especial para INTERBIOESTRATEGIA")

En el Siglo XXI, el centro inquieto e irradiador está en la ecología, allí donde pueden generarse todas las dudas, interrogantes y desasosiegos de la humanidad en este prólogo del tercer milenio.
Espacio natural y espacio vital como preservación, desarrollo sustentable y búsquedas alternativas en la economía, la sociología y la política, el arte y la ciencia, tamizados por el filtro de una filosofía no sólo hacedora de conceptos sino también como generadora de símbolos inherentes a la sensibilidad y a la empatía. Todo convoca a hallar pistas para descubrir una respuesta contigente, paulatina y eficaz con la finalidad de proteger el medio ambiente y apostar por la convivencia sin renunciar a la subjetividad individual y colectiva.
Entonces nos preguntamos, ¿cuál es la clave para el cambio? Esa clave está en la interioridad del hombre, esa interioridad que ayuda a ser develada a través de una educación para el bienestar distributivo, un entrenamiento sin pausa y sin prisa para libertad y un nuevo concepto en cuando a equilibrio social, erradicación de la violencia entre los actores de la cultura y la comunidad, neutralización del armamentismo y las drogas, de las guerras por futuras explotación y motivos geopolíticos que no tienen excusas, promoción de los más débiles ante el abismo del abandono de persona; las empresas de la prostitución coactiva, el contrabando de órganos, una enorme lista de asignaturas pendientes que tendríamos que asumir interiorizando nuestra vulnerabilidad y paso circunstancial por la vida.


Se necesita de un gesto radical, con liderazgo no tan intelectual a secas y sí emocionalmente lúcido, un nuevo criterio en términos de vida y de convivencia, la empatía ética que nos permita reconsiderar la sentencia "El hombre es la medida de todas las cosas" por la "Divina Naturaleza como Reguladora Espontánea del devenir y la disminución progresiva de la violencia y el poder por el poder" en todo lo concerniente al habitat, a su inquilino y no propietario, a su anfitriones circunstanciales (nosotros mismos), en cuanto a la actitud del animal simbólico que encarne la humanidad utópica.
Acaso el libro ejemplar sea la vida y su humilde esplendor, esa armonía íntima y magnificiente que nos da señales o guiños para una autocrítica severa contra las ideologías como un fin en sí mismas, para sustituirla morosamente por una visión del mundo colmada de desprendimiento y creatividad.
La vida en su exaltación natural es sagrada, el poder no lo es. La historia misma lo ha puesto en evidencia desde que la criatura humana se descubriera como tal en este punto ignoto pero intenso del océano cósmico, en nuestra inveterada navegación hacia algo que no sea una pesadilla sino un sueño trabajado e inspirado desde la sabiduría del corazón

Información Adicional